Capítulo X — El otro Norte
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El otro Norte
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SAMUEL KRON Y LA BIBLIOTECA DE ARKÉMION Las Cámaras del Sistema Arkémico CAPÍTULO X El otro Norte — VERSIÓN CORREGIDA SAMUEL KRON Nébora · Antes del amanecer ───────────────────────────────────────── I. Salieron de la casa de Mara Arven antes de que amaneciera. La ciudad aún no había decidido si pertenecer a la noche o al día. Nébora flotaba en esa hora incierta en que las farolas siguen encendidas por costumbre y las primeras panaderías empiezan a calentar hornos como si nada terrible hubiera ocurrido nunca entre las tres y las cuatro de la madrugada. La lluvia había cesado, pero las calles conservaban el brillo húmedo de una confesión reciente. Mara no los acompañó hasta la puerta de la calle. Se quedó en el umbral del salón, envuelta en una bata gris, con el rostro cansado y la mirada demasiado despierta para alguien que acababa de oír la voz fragmentaria de su marido desde una caseta de jardín. La casa, detrás de ella, parecía más grande que antes. O más atenta. Las paredes guardaban una clase de silencio nuevo: no el silencio de los muebles dormidos, sino el de una casa que había recordado algo y aún no sabía dónde ponerlo. —Volved cuando os llame —dijo Mara. No lo formuló como súplica. Tampoco como orden. En Mara, aquellas dos categorías solían presentarse vestidas de frase práctica. —No vamos a forzar nada —respondió Samuel. La campanilla invisible, esa que no era objeto sino aviso interior, sonó muy bajo en algún lugar de su pecho. No por mentira. Por exceso de promesa. Samuel corrigió: —Intentaremos no forzar nada. Mara lo miró con aprobación seca. —Mejor. La sinceridad que sabe cojear llega más lejos que las…
La puerta ya está entreabierta.
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